(Viene de Introducción)
Como yo sé que comienza la Odisea espero algo que me dé cuenta del designio divino: sea un Genio en una botella de Malbec, una adivina con su Smartphone, un Gurú massmediático que se acerque, Virgilio de última… no, nada… salgo a la calle entonces.
Como yo sé que comienza la Odisea espero algo que me dé cuenta del designio divino: sea un Genio en una botella de Malbec, una adivina con su Smartphone, un Gurú massmediático que se acerque, Virgilio de última… no, nada… salgo a la calle entonces.
Si la aventura no viene a
mí, si no hay presagios, saldré a su encuentro. Me falta un Sancho también,
pero en la República de Palermo prefiero andar sólo. Entonces cruzo la avenida
Juan B. Justo por Charcas y pasa Nicolás por la vereda de enfrente. Nicolás soy
yo, pero no lo saludo porque el argumento era buscarte a vos. Ya vencí el
primer obstáculo, uno mismo.
(Continúa Episodio 2. Nicolás contra la Autoayuda)